miércoles, 9 de septiembre de 2009

CARTA A LAS FARC FIRMADA POR INTELECTUALES EN VALLEDUPAR

Valledupar, septiembre 27 de 2001

Señores
Secretariado de las Farc
Montañas de Colombia

Los que abajo firmamos queremos poner en su conocimiento que no nos acostumbraremos a que los cerebros de los intelectuales de nuestra región sean hechos prisioneros y mucho menos eliminados por hombres que luchan a la manera primitiva; que no han recorrido las mismas centurias en conocimientos que nuestra ammiga, periodista y escritora CONSUELO ARAUJONOGUERA.
Que no sea tocado uno solo de sus cabellos y que nos la devuelvan tan lúcida y elegante como se la apropiaron.
Compatriotas:
Silvia Betancourt Alliegro, José Atuesta Mindiola, Martha Maestre de Aroca, Germán Piedrahita, Luis Augusto González, Carlos Llanos, Estella Durán Escalona, Myrian Manjarrés, Alirio Carrascal, Jesualdo Bracho, Miguel Ángel Ariza Romero, Augusto César Sierra, Dimas Elides Durán, Bonny Gándara, César Augusto Sarmiento, Luis Alberto Rojas, Edna Luz Daza Maestre, Marlon J. Domínguez, Diana Elena Olivella, Myriam Rosario Cadavid Serna, Claudia Soraya Jaimes, Eduardo Enrique Gándara, Marcela Velásquez.

NO LA MATÓ LA ENVIDIA

Consuelo Araújonoguera quería que su departamento disfrutara de LOS BUENOS TIEMPOS, para explicar qué significaba ese slogan recorrió todo el Cesar en un bus, día a día, sin cansancio, repitiendo su discurso -así lograba que las personas lo asimilaran- pues su pueblo ¿era? analfabeta en un 70%, decía así:
"Andamos porlos caminos del Cesar predicando la cultura de la paz. Llevando un mensaje que busca en primer lugar la dignificación del ser humano, la conquista de las oportunidades para los campesinos que ahora mismo están padeciendo una total desolación en llos campos. Mi programa tiene como base fundamental la persona, el rescate de la gente como eje y fundamento de la sociedad, paralelo a lo cual vamos a hacer una inmensa y agresiva inversión social, para irle quitando espacios a la violencia e ir abriendo oportunidades para aquellos que se la merecen y nunca las han tenido".
Qué lástima que no pudimos hacerla gobernadora, tal vez por ello, aún se nota el hambre de todo en su Cesar: instrucción, vivienda, salud y lo más triste, en lugar de crear fuentes de empleo, al pueblo lo están convirtiendo en limosnero, y ya sabemos que si acostumbramos a alguien a tener dinero sin haberlo ganado estamos engendrando al monstruo de millones de cabezas que se comerán vivo al gobernante que deje un día de darles la plata que los que luchamos aportamos al Estado con los impuestos.